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Bandera de la República Popular Democrática de Corea.

Bandera de la República Popular Democrática de Corea.

La crisis en Corea se está convirtiendo en un auténtico caso de manual de manipulación informativa, con todos los ingredientes habituales de la desinformación que se aplican en caso de conflicto bélico.

Porque eso es lo que está recibiendo el ciudadano occidental, no hablo ya solo de España, en este asunto que nos ocupa: una visión totalmente sesgada y desde un único punto de vista.

No trato en este artículo de defender a Corea del Norte, no es el objetivo. Lo que quiero defender es el derecho de la gente a ver todo el panorama y decidir por sí misma.

Desde el minuto uno en que esta crisis ha empezado a aparecer en los medios de comunicación, se ha hecho enfocándolo desde el punto de vista de las provocaciones de Corea del Norte, cargando de esta forma toda la responsabilidad de la tensión generada en el Gobierno de Pyonyang.

Por ejemplo, no se mencionan en ningún momento (o se hace de forma mínima) las maniobras conjuntas que vienen realizando desde hace más de dos meses los ejércitos de Corea del Sur y EE.UU.
Estas maniobras se realizan periódicamente de forma anual, y aunque siempre generan protestas diplomáticas, este año la tensión es mayor, ya que están siendo notoriamente más largas y agresivas, con ensayos de ataques aéreos en la misma frontera.

Para que se hagan una idea, uno de los ejercicios de los ensayos consiste en lanzar escuadrones de bombarderos hacia el espacio aéreo norcoreano y, en el último momento, variar el rumbo. ¿Y todavía se extrañan de que las autoridades de ese país estén de los nervios?.
Pero lo único que llega al espectador occidental son las airadas protestas norcoreanas. Lógicamente, si solo se recibe la información correspondiente a la respuesta norcoreana se obtiene una imagen de un país belicoso, cuando en realidad se trata de las mismas medidas que tomaría cualquier país que tuviera fuerzas hostiles lanzando ataques simulados a escasos kilómetros de su frontera. Imaginen que la armada marroquí se pusiera frente a las costas españolas a simular ataques con misiles, bombardeos y desembarcos, ¿cómo reaccionaríamos?.

Pero sin duda lo más destacado es que en nuestros noticieros se presenta a Corea del Norte como un país aislado, y al que a pesar de todas las provocaciones no se invade, básicamente, porque somos muy buenos y siempre intentamos evitar la guerra a toda costa.
Lo cierto es que Rusia ya ha enseñado los dientes, con un inocente simulacro, mandando a sus bombarderos a visitar cortesmente instalaciones y buques estadounidenses. Es evidente que los rusos no quieren verse en la situación de tener tropas de EE.UU. a unas pocas decenas de kilómetros de Vladivostok, que es la base de su flota del Pacífico, y eso es lo que ocurriría en caso de invasión yanqui.
Tampoco se ha hablado de la movilización china, que ha puesto a sus tropas en alerta, y desplazado más efectivos y material a la zona. También resulta evidente que los chinos no tienen ninguna intención de permitir que tropas estadounidenses se coloquen justo en su frontera.
Pero Corea del Norte está sola, que lo sé yo, que me lo han dicho en el Telediario.

En definitiva, la información que está recibiendo el ciudadano occidental medio no le permite evaluar correctamente la situación, ya que ni le explica los motivos reales de la crisis (al menos no en su totalidad), ni tampoco le muestra todas las fuerzas implicadas en una hipotética acción militar.
¿Por qué este ejercicio de desinformación?.

Raúl Martín Fernández

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