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Nuestra postura ha sido constantemente ninguneada: no podemos ser ahora los responsables.

A raíz de los ataques en París, leo por ahí furibundas diatribas contra los “comeflores”, “eurobobos”, “buenistas”… los epítetos son variados, aunque todos en un tono que bascula entre el paternalismo y la supuesta autoridad de alguien que hace lo necesario aunque no sea agradable.

El caso es que nos responsabilizan a los que nos oponemos a las intervenciones militares del ascenso de estos grupos, cada vez más poderosos y con mayor poder de intervención fuera de su ámbito regional inmediato.

Es curioso lo torticero del argumento, porque repasemos la Historia reciente… comenzando por Afganistán, siguiendo por Irak, el hostigamiento sobre Irán, Libia, y ahora Siria, la doctrina que se ha seguido durante los últimos años ha sido, precisamente, la militarista; los embargos, bombardeos, invasiones… se han sucedido de forma constante. Mientras tanto, unos pocos enfrente decíamos “esto no hará sino agravar la situación”, y los militaristas replicaban “es necesaria la mano dura”.

Con el paso de estos años, la situación, como advertimos algunos, no ha hecho sino volverse cada vez más radicalizada y violenta, pero sin embargo, tras este último atentado en Francia, vuelven a surgir las voces militaristas “esto es por ser unos blandos”, “la culpa la tienen los de la alianza de civilizaciones”, “esto pasa por hacer caso a los buenistas”, todos argumentos estupendos… si fuesen ciertos, pero no lo son: lo cierto es que la estrategia que se ha seguido estos años ha sido la de los “halcones”, la mano dura y la intervención militar constante, eso es lo que ha producido el actual estado de cosas.

No nos quieran ahora vender la moto de que la culpa es de las posiciones tibias, de la contemporización ni de las posturas pacifistas, cuando ni se nos ha hecho ni puñetero caso cuando lo hemos propuesto, ni nunca se han aplicado.

Apechuguen ustedes con la responsabilidad de lo que han creado, carajo, y no sean tan cobardes.

Raúl Martín Fernández.

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